domingo, 20 de junio de 2010

ACERTIJOS INMUTABLES



Mares de volcanes / cadenas de lagos/ continentes de hielo/ 
superficies orgánicas de mamíferos disecados/
visiones de invierno
Ríos subterráneos de insectos rastreros/
corrientes de ojos/ colinas de cuerpos/
alacranes voladores como aluviones de sangre/
moluscos humanos como raíces de árboles.
Colapso de cascada en resistencia de acantilado/
Ermitaños sembrando sobre un manto de nubes.
señales de humo negro en laderas/
señales de humo blanco en vertientes.
Interrupciones de rocas como golpes de otoño
lagunas inclinadas marcan con cenizas las fronteras del fuego.
Movimientos coordinados bajo movimientos masivos/
Retratos sísmicos como geografía de la esfera/
Pescadores habitando las orillas perimetrales del continente al igual que refugio de insectos en las concavidades/
tumban marinas rompiendo las olas.
Destino como lagrimas de mar/ Presente como superficie de coral/
líneas y huellas de la piel seca/
polvo y arena de la esclavitud minera/
canibalismos de sanguijuelas.
accidentes telúricos como carnavales de truenos /
portales de luces como tormentas de niebla/
Calma en los horizontes monumentales/
proporciones de los ciclos cósmicos/
actitudes inmutables y acertijos de hormiguero.
Construcciones de hombres/ derrumbes de bestias...

RESONANCIA



















Llueve acero que golpea en los huesos... y el péndulo sigue girando, ahí… sobre las cabezas cotidianas.
El gesto humilde e inexperto de la mecánica humana, sostiene sistemas de muchedumbres.
Seres condicionados accionan maquinarias/ perros coleccionistas de objetos/ fetos atrofiados se inyectan morfina en el cerebro.
Accionan pequeñas manillas para hacer grandes movimientos, cuando para mover mi cuerpo tengo que poner en línea todos los sistemas arcaicos/ asumir nuevamente las consecuencias universales/ no queriendo interrumpir a mis sagrados planetas de su danza original, inmortal y absoluta.
La naturaleza dispone de un flujo propio… muéstrame tú, poderosa muerte/ perdida en los ritos/ cuál es tu señal… cuál tu misterio/ suelta esa palabra que está entre tus demonios y tu claridad/ que hable por fin el cosmos/ aniquilando tus deseos en la penumbra de los inicios/ muéstrame ahora el fin de una caída.
Los golpes metafísicos del sonido acallan al sujeto frente a su espejo.
El presente violento y matemático acopla al cuerpo la pesada gravedad del futuro.
Y los dioses, la muerte, el horizonte/ arremeten, distorsionan y duermen… duermen esperando la tormenta del conciente.
Entonces vuelve esa música de huesos vibrantes que estallan, que crujen y se retuercen/ ácido ultravenoso disolviendo las eventualidades.
Herméticos/ estancados/ clavados en lo corpóreo/ sin poder moverse / como vacas industrializadas/ gigantesco despropósito evolutivo/ viles succionadores.
Muchedumbres consumidas y alienadas/ son agentes de esta realidad convenida/ carteles gubernamentales productivo-religiosos/ viviendo y consumiendo eléctricamente/ autómatas sin horizonte/ sin vergüenza en su materia político-fecal/ tienen ejes puestos en tierra arcillosa, sobre napas subterráneas.
No perciben las fundaciones elementales de la naturaleza/
la remodelación de las acciones cotidianas/
las procesiones del movimiento /
la aplastante prisión de las series/
los órdenes no establecidos que abrazan la brusquedad de los filos dejados por el equilibrio.
Irrumpe un espejo gritando en tus sueños… he visto cómo debe morir cada uno de estos soldados… dónde caerán las piezas de sus cuerpos mutilados, explotados, destrozados.
Yo que fui silencio de la nada, tuve que gritar/ tuve que patear doctrinas, romper reliquias/ desconocer la felicidad y reconocerla en el delirio/ en el caos/ en todo lo que es proceso y no final/ vivir donde caen las bombas / en el desconcierto.
Ahora toman trono en la Tierra/ luego serán pupilos cuando la consciencia de ser sea universo/ creación.

martes, 15 de junio de 2010

TALLER SOBRE LAS MONTAÑAS/ VISTA AL MAR.



















Laberinto monumental en nuestra casa redonda/ acertijos mentales cavan túneles terminados en acantilado/ utilizando herramientas de exploración construyen puentes de acero bajo la cama de los moradores/ pisos de madera abandonados y encerados con polvo de desierto, resisten las fluctuaciones del espacio necesario.
Frascos sobre los estantes acumulan flores de hormigas que crecen hasta convertirse en arañas tejedoras de las inquietudes primordiales.
Planos metafísicos invierten el norte situando la salida por el océano.
La antología reciclada de los atardeceres recoge los movimientos reiterativos como mapas que reciclan intensiones prediseñadas/ obsesiones del estado/ obsesiones corporativas.
Asesinos internos/ despiadados secuaces de un yo superior/ comenzaron con el exterminio de la intención, desalojo del símbolo y el lenguaje inaudible, desaforando estatutos sociales, abriendo soles en los sello de la memoria.
Corre sangre en las pinturas, lloran mares desde los pinceles,
La Internación de los sonidos sísmicos desencadena la
vibración cataclísmica del viento,
creando en una espiración
arpegios en el silencio.

Manos SIN DEDOS



















Declinación de los inviernos/ ocaso de las lágrimas /disolución de las imágenes.
Reflejos como miradas de espejo en habitaciones de hielo perturban las visiones del pasado.
Túneles bajo las cárceles de los amores perdidos rebotan contra las pérdidas innecesarias del libre albedrío.
Olores archivados emanan sonidos ensordecedores desde un recuerdo latente/ acelerando el dolor/ incrementando los golpes bajo la cintura.
Divagando entre cuerpos sin respuesta, el corazón resiste aprisionado bajo tierra/ alimentando las raíces de la nostalgia.
Acaricio tus olores guardados bajo mi sombra
Re-edito las voces de tus poemas
Extendiendo mis desconciertos condenando mis decisiones.
El frió deambula trizando las maderas
Abrazando el aire que ronda sobre si mismo
mis construcciones ocultan las esperanzas/
estableciendo la discontinuidad de las escenas,
extendiendo la causalidad de mis caídas.
Rompiendo los supuestos y las conveniencias, esquivo los remolinos del remordimiento como hojas dominando las maniobras del otoño.
Hay una exterminación sobre la superficie, una aniquilación de reflejos sobre las copas de los árboles.
Si tomo un carbón y un papel veo el paisaje llorando un retrato/
Caen mis lágrimas sobre tus versos y veo nacer una cascada de azulejos caminando hacia un crematorio.
pero son tus gestos mi amor, tus gestos, mi amor, mi amor, tus gestos/ no hay nada más/ no hay misterios/ sólo tus gestos/ amor/ sólo tus gestos…

lunes, 14 de junio de 2010

por placer



















Adhesivo universal transparente
mas sepia entre tu y yo
mas oxidado, corroído y derramado para el placer de ambos/
viajo con papeles, telas, lápices y pinceles
escribo mis coordenadas con colores y manchas sobre símbolos/ fotograficaciones, ¡así es!
en los desvíos escucho el silencio entre la respiración
el vació de mi existencia
la oscuridad energética entre una imagen y otra da pie a una nueva posibilidad
soy ojo que brilla en la plenitud
y una inquietante actitud creativa
UNA INQUIETANTE ACTITUD CREATIVA
compro y fabrico herramientas
destruyo mis construcciones y amplio mis perspectivas
tomar tijeras y alargarse los ojos
tomar tijeras y punzarse sobre la frente
odio generalizar,
especifico LO ÚNICO de la experiencia universal.

SENSACIÓN DE FLUJO
























Miro la tabla de conversiones con mis ojos geométricos transmutando las proporciones y midiendo holografías.
Mis brazos se extienden definiendo el perímetro de la conciencia
no estoy aquí
no soy sólo una condensación de la energía
no tengo sólo una ubicación especifica
las imágenes de los proyectiles no son reales
media casa destruida y muchas posesiones ultrajadas
nada es real
nada es real más que el sonido de esta canción congelada
un instante progresivo que aumenta la frecuencia
extiende el sentimiento, extiende tus brazos
permanece en el instante de tu sueño
en el segundo del origen
abandona el ejercicio psicológico de tiempo
abandona la responsabilidad adquirida.

TACTICAS de supervivencia








Pisando huellas negras en las fronteras del mar/ esperando el diluvio de queltehues prometido al atardecer/ ruidos de clavos oxidados y maderas podridas penetran en los huesos de estos cuerpos de algas/ cazadores acuáticos cubren con telas húmedas su piel azul/ ropas llenas de goteras y de ciclones bajando en espiral.
Ojos con miradas catastróficas apuntan hacia alta mar /audibles reflejos del cielo en el horizonte/ palpables golpes de acantilado en el pecho.
Azotados por las oscilaciones oceánicas, torturados por la rupturas del fondo marino despierta la hombría, las fundaciones elementales del instinto.
Entre orgías de rayos solares los gritos bajo las olas ensordecen las instrucciones de equilibrio/ instrucciones de supervivencia como consejo paterno en los inicios de la pubertad:
Derecho en la curva/ sujeto en el aire/ abierto en el frontis/ cerrado en el atardecer/ oculto en la planicie/ permeable en el centro/ disuelto por las concavidades/ atento en el valle/ despejado en el corazón/ flotando en las venas.
Sereno en la tragedia como tregua del mar interno.
Despierto consciente en las cavernas de un ensueño.