martes, 15 de junio de 2010

TALLER SOBRE LAS MONTAÑAS/ VISTA AL MAR.



















Laberinto monumental en nuestra casa redonda/ acertijos mentales cavan túneles terminados en acantilado/ utilizando herramientas de exploración construyen puentes de acero bajo la cama de los moradores/ pisos de madera abandonados y encerados con polvo de desierto, resisten las fluctuaciones del espacio necesario.
Frascos sobre los estantes acumulan flores de hormigas que crecen hasta convertirse en arañas tejedoras de las inquietudes primordiales.
Planos metafísicos invierten el norte situando la salida por el océano.
La antología reciclada de los atardeceres recoge los movimientos reiterativos como mapas que reciclan intensiones prediseñadas/ obsesiones del estado/ obsesiones corporativas.
Asesinos internos/ despiadados secuaces de un yo superior/ comenzaron con el exterminio de la intención, desalojo del símbolo y el lenguaje inaudible, desaforando estatutos sociales, abriendo soles en los sello de la memoria.
Corre sangre en las pinturas, lloran mares desde los pinceles,
La Internación de los sonidos sísmicos desencadena la
vibración cataclísmica del viento,
creando en una espiración
arpegios en el silencio.

Manos SIN DEDOS



















Declinación de los inviernos/ ocaso de las lágrimas /disolución de las imágenes.
Reflejos como miradas de espejo en habitaciones de hielo perturban las visiones del pasado.
Túneles bajo las cárceles de los amores perdidos rebotan contra las pérdidas innecesarias del libre albedrío.
Olores archivados emanan sonidos ensordecedores desde un recuerdo latente/ acelerando el dolor/ incrementando los golpes bajo la cintura.
Divagando entre cuerpos sin respuesta, el corazón resiste aprisionado bajo tierra/ alimentando las raíces de la nostalgia.
Acaricio tus olores guardados bajo mi sombra
Re-edito las voces de tus poemas
Extendiendo mis desconciertos condenando mis decisiones.
El frió deambula trizando las maderas
Abrazando el aire que ronda sobre si mismo
mis construcciones ocultan las esperanzas/
estableciendo la discontinuidad de las escenas,
extendiendo la causalidad de mis caídas.
Rompiendo los supuestos y las conveniencias, esquivo los remolinos del remordimiento como hojas dominando las maniobras del otoño.
Hay una exterminación sobre la superficie, una aniquilación de reflejos sobre las copas de los árboles.
Si tomo un carbón y un papel veo el paisaje llorando un retrato/
Caen mis lágrimas sobre tus versos y veo nacer una cascada de azulejos caminando hacia un crematorio.
pero son tus gestos mi amor, tus gestos, mi amor, mi amor, tus gestos/ no hay nada más/ no hay misterios/ sólo tus gestos/ amor/ sólo tus gestos…